martes, 19 de febrero de 2013

El barroco en américa latina


El barroco llego a américa latina por medio de la llegada de los españoles, donde llegaron a implementarlo como una corriente nueva, y nos referimos con nuevo a lo que es américa porque esta corriente se había a dado en Europa muchos años atrás; sin embargo la llegada a américa latina fue mucho tiempo después. Su mayor expresión de dio durante el siglo XVlll pero ahora era un barroco mezclado con una serie de aportes indígenas a la corriente del barroco.


Las civilizaciones indígenas más importantes del continente Americano, Mayas, Incas y Aztecas, se ven influenciadas por los españoles, en el momento de su llegada a dicho continente. Es por eso que México y Guatemala se consideran como los lugares más importantes donde se desarrolla con mayor importancia este estilo.

Esta mezcla da origen a un estilo muy característico que ayuda a enriquecer las fachadas de los edificios debido a su decoración; denominándose como estilo Ultra barroco. Este estilo se hizo totalmente americano al incorporar lo natural a los diversos elementos decorativos de cada región.

Tenemos que tomar en cuenta que el barroco se desarrolló en varios aspectos no solamente en la literatura sino también se dio en la arquitectura, pintura, etc. La característica más particular del barroco que lo identifica muy fácil es el uso exagerado de adornos como en el caso de la arquitectura que se puede ver incluso en catedrales de El salvador.

Esta corriente se desarrolló de una manera más resaltante en México, donde pasa de ser una imitación del estilo Español a un estilo propio, aportando nuevos elementos característicos del indígena, lo que hace que el barroco se convierta en un barroco Hispano-indígena.

 Es en el estilo Barroco donde se da el mayor apogeo de la arquitectura hispanoamericana. Durante esta época ya los españoles eran aceptados y los pueblos indígenas eran más pacíficos, lo que hace que la influencia europea se haya asumido de mejor manera, pero influyendo siempre en las costumbres y formas, en todas las obras artísticas; produciéndose así el llamado Ultra barroco, por la exageración de las formas de dicho arte y de manera muy especial en las decoraciones.



Autores de el Barroco en américa latina

                                      
        Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana

(San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 1651-Ciudad de México17 de abril de 1695)

Fue una religiosa y escritora novo hispana del Barroco en el Siglo de Oro. Cultivó la lírica, el auto sacramental y el teatro, así como la prosa. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de «el Fénix de América», «la Décima Musa» o «la Décima Musa mexicana».

A muy temprana edad aprendió a leer y a escribir. Perteneció a la corte de Antonio de Toledo y Salazar, marqués de Mancera y 25° virrey novohispano. En 1667 ingresó a la vida religiosa a fin de consagrarse por completo a la literatura. Sus más importantes mecenas fueron el marqués de la Laguna, 28º virrey de la Nueva España, y su esposa Luisa Manrique de Lara, quienes publicaron sus obras en la España peninsular. Murió a causa de una epidemia el 17 de abril de 1695.

Sor Juana Inés de la Cruz ocupó, junto a Juan Ruiz de Alarcón y a Carlos de Sigüenza y Góngora, un destacado lugar en la literatura novohispana. En el campo de la lírica, su trabajo se adscribe a los lineamientos del barroco español en su etapa tardía. La producción lírica de Sor Juana, que supone la mitad de su obra, es un crisol donde convergen la cultura de una Nueva España en apogeo, el culteranismo de Góngora y la obra conceptista de Quevedo y Calderón.



Muestras poéticas



                                                           Redondilla (Fragmento)


Hombres necios que acusáis

a la mujer, sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis;




si con ansia sin igual

solicitáis su desdén,

por qué queréis que obren bien

si las incitáis al mal? .....






Verde Embeleso (Fragmento)

Verde embeleso de la vida humana,
loca esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
como de sueños, de tesoros vana;


alma del mundo, senectud lozana,
decrépito verdor imaginado;
el hoy de los dichosos esperado,
y de los desdichados el mañana...




Jerónimo de Balbás


Fué un arquitecto y escultor español que falleció en 1748, introductor de uno de los elementos más característicos del barroco mexicano: el estípite.
Se sabe poco de sus inicios, aunque se cree que nació en Zamora (Castilla y León) durante el segundo tercio del siglo XVII y que se formó con José de Churriguera. Es un artista muy avanzado en las formas escenográficas, tal y como muestran las complejas estructuras de sus retablos.
A principios del Siglo XVIII se trasladó a Madrid y más tarde a Sevilla, donde realizó el suntuoso retablo del Sagrario de la Catedral hispalense, llamado Furibunda Fantasía, destruido por el fuego en 1824, y también la sillería de la iglesia de Marchena.
Posteriormente viajó a México y en 1718 comenzó a trabajar en su obra cumbre, el Retablo de los Reyes de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. La complejidad de esta pieza tiene su origen en su adecuación a la planta de la capilla. Verticalmente se divide en tres calles separadas por estípites; en la central se disponen dos lienzos de Juan Rodríguez Juárez (la Adoración de los Reyes y la Asunción) y en las laterales se abren varias hornacinas. Como remate de todo el conjunto, Balbás diseñó una media bóveda.

Principales Obras


Estipite en la iglesia de la Vera Cruz de Caravaca de la Cruz
Estípite en la iglesia de la Vera Cruz de Caravana de la Cruz
El estípite es una pilastra troncopiramidal invertida que a veces tiene funciones de soporte. Es frecuente verlos superpuestos unos a otros. Su origen está en las columnas micénicas de éntasis invertido.


Capilla de la Orden Tercera
 Es un templo religioso católico situado en la localidad de Santa Fe de la ciudad de Bogotá. Se encuentra en la carrera Séptima con calle Dieciséis, en la antigua calle Del Arco. Constituye un conjunto completado por la iglesia de la Veracruz y a la de San Francisco. Su construcción data del siglo XVIII. Perteneció a la Orden Tercera Seglar o de Penitencia, que sigue los paradigmas de San Francisco de Asís.



Bartolomé Leonardo de Argensola





(Barbastro (Huesca), 26 de agosto de 1562 - Zaragoza, 4 de febrero de 1631)

Fué un poeta historiador del siglo de oro. Tras un primer aprendizaje en Barbastro, en 1574 fue a Huesca para cursar estudios de Filosofía y Jurisprudencia, y más tarde estudio Griego, Retórica e Historia Antigua en Zaragoza bajo la dirección de Andrés Scoto. Posteriormente, marcha a Salamanca, donde estudió Derecho Canónico y Teología entre 1581 y 1584. Durante este periodo tuvo ocasión de conocer a Fray Luis de León con quien compartía la afición por los clásicos. Sus primeras composiciones poéticas datan de esta época. Ese mismo año es ordenado sacerdote gracias a una dispensa papal, pues con veintidós años aún no estaba en edad canónica de recibir el ministerio.
En 1613 acompaña en el séquito de literatos al Conde de Lemos en su partida a tomar posesión del Virreinato de Nápoles, donde participaría de las actividades de la Academia de los Ociosos. A la muerte de su hermano ese mismo año, solicitó el cargo que dejaba vacante como cronista de la Diputación del Reino de Aragón, siéndole concedido en 1615. Este mismo año obtuvo una canongía en la Catedral del Salvador de Zaragoza y en 1618 fue nombrado Cronista Mayor de la Corona de Aragón.
Fue coetáneo de Miguel de Cervantes (quien le elogió en el «Canto de Calíope» de La Galatea), de Luis de Góngora y de Lope de Vega. En su obra poética, que tuvo difusión manuscrita hasta ser publicada junto con la de su hermano en 1634, destaca su clasicismo, que entronca con la poesía latina, sin seguir las corrientes conceptistas ni gongoristas de la época. También se opuso, junto con su hermano, a las novedades de la dramaturgia de Lope de Vega.


Muestras poéticas

A un caballo y una dama

Firmio, en tu edad ningún peligro hay leve;
porque nos hablas ya con voz escura,
y, aunque dudoso, el bozo a tu blancura
sobre ese labio superior se atreve.

Y en ti, oh Drusila, de sutil relieve
el pecho sus dos bultos apresura,
y en cada cual sobre su cumbre pura
vivo forma un rubí su centro breve.


Aunque ovidio

Gala, no alegues a Platón o alega
algo más corporal lo que alegares,
que esos cómplices tuyos son vulgares
y escuchan mal la sutileza griega.

Desnudo al sol y al látigo navega
más de un amante tuyo en ambos mares
que te sabe los íntimos lunares
y quizá es tan honrado que lo niega.





                                 Carlos de Sigüenza y Góngora

 (Ciudad de México; 1645 - 22 de agosto de 1700)

Hijo menor de ocho hermanos, estaba emparentado con el famoso poeta barroco del Culteranismo Luis de Góngora. Su padre fue tutor de la familia real en España y al emigrar al Nuevo Mundo se integró a la burocracia virreinal por el resto de su vida. Con un trabajo seguro y experiencia docente no tuvo dificultades en brindar él mismo la educación básica que necesitaban sus hijos.
En 1662, Sigüenza ingresó al colegio jesuita de Tepotzotlán para iniciar sus estudios religiosos, los mismos que continuó en Puebla. En 1667 fue expulsado de la orden por indisciplina. Regresa a la Ciudad de México e ingresa a la Universidad Real y Pontificia. En 1672 asumió el cargo de catedrático de astrología y matemáticas, en el puesto que había ocupado Diego Rodríguez 30 años antes; lo ocupó durante 20 años realizando contribuciones notables, mientras desempeñaba simultáneamente el cargo de capellán del Hospital del Amor de Dios.
En sus últimos años dedicó mucho tiempo a coleccionar material para una historia del México antiguo. Desafortunadamente, la muerte prematura interrumpió este trabajo que no fue retomado hasta siglos después, cuando la conciencia criolla se había desarrollado lo suficiente para interesarse en la identidad de su nación.
Al morir donó su valiosa biblioteca con más de 518 libros al colegio jesuita y ordenó que su cuerpo fuera entregado a la medicina, para que se encontrara la cura contra el mal que provocó su muerte.

Muestras poéticas

Soneto del triunfo parténico

Si celeste, si cándida, si pura

es etérea azucena al Sol luciente,

cuando indultando a Delos por su Oriente

privilegia de intacta su hermosura,


¿cómo pudo el borrón de sombra impura
profanar su excepción? ¿Cómo indecente
villana espina horrorizar ardiente
la luz nevada que aun en Delos dura?

                                                                       Las glorias de Queretaro Poemas 

                                                                         Embarazo del aire,

                                                                         de Querétaro nobles suspensiones,

                                                                          sin mendigar a Europa perfecciones

                                                                             ni recelar del tiempo algún desaire,

                                                                              yace un galante Templo
                                                                             donde airosa contemplo
                                                                            la perfección en término sucinto
                                                                              del volado Arquitrabe al bajo Plinto. 




Gomez Suarez de Firgueroa


Aunque no es nacido en Montilla, su larga permanencia y vinculación con esta ciudad obligan de forma excepcional a la inclusión de su biografía. Gómez Suárez de Figueroa, el Inca Garcilaso de la Vega, nació en Cuzco (Perú) en 1539 y murió en Córdoba en 1616. Pese a ser hijo natural, estuvo vinculado a lo más selecto del nuevo grupo dominante de los conquistadores.
Su padre fue el capitán pacense Garcilaso de la Vega, emparentado por lado materno con la famosa estirpe de los Garcilaso, y su madre, la Palla Chimpu Ocllo (llamada Isabel Suárez), también destacó por su origen, ya que era nieta de Túpac Yupanqui, antepenúltimo emperador inca.
Los biógrafos del Inca Garcilaso suelen distinguir dos etapas en su vida cuzqueña, aproximadamente hasta los veinte años: los doce primeros, compartidos con sus padres en una casa noble de Cusipata (ambiente quechuizante y contacto con la cultura indígena, que tanto habría de repercutir luego en su obra), y los restantes, hasta que marcha a España, en los que Garcilaso convive con su padre tras la disgregación de su hogar. En este contexto se fue españolizando y llegó a ser perfectamente bilingüe. Al mismo tiempo que se dedica a su labor literaria, en la que a veces le ayuda su hijo natural (cuya existencia sólo se descubrió hace unos años), Garcilaso lleva en Córdoba una vida social, al parecer, bastante desarrollada. Lo encontramos en diversos negocios de cereales que le permiten redondear su fortuna, aunque siempre con suerte diversa en este plano.




Muestras literarias





Historia general del Perú


Es un libro histórico-literario escrito por el Inca Garcilaso de la Vega, el primer mestizo peruano e hispanoamericano de renombre intelectual. Fue publicada en 1617, en Córdoba España, un año después de la muerte de su autor y estaba dedicada a la Virgen María.













Comentarios reales de los Incas


Es un libro histórico-literario escrito por el primer literato mestizo peruano Inca Garcilaso de la Vega y publicado en Lisboa en el año 1609. Es la primera parte de una nutrida obra que trata sobre el Perú prehispánico y que se complementa con una segunda parte titulada Historia General del Perú, que abarca la conquista española y el inicio de la colonia, y que fue publicada en 1617. Es la primera gran obra de la literatura peruana y una de las más importantes del período colonial.









Angel Humberto Cervantes Chavira 2 "C"

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